21º aniversario de los atentados contra las Torres Gemelas
- 25 oct 2022
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Martes, 11 de septiembre de 2001, cuatro aviones cambiaron Estados Unidos y el mundo para siempre. Un conflicto a manos del millonario saudí líder de Al Qaeda cegado por imponer su visión del islam (la doctrina salafista). Algo que costó más de 25.000 heridos y casi 3.000 muertes sin olvidar las secuelas que le acompañaron después.
La ciudad de Nueva York amanecía con un cielo totalmente despejado y un sol radiante. “Nadie imaginaba que en cuestión de horas ese día se convertiría en uno de los más oscuros para la capital del mundo”, contaba con tristeza José Terradillos, familiar de una de las víctimas.
Diecinueve acólitos de Bin Laden se transformaban en mártires de su siniestra causa a través del secuestro de cuatro aviones comerciales convertidos en armas de destrucción masiva. En las Torres Gemelas impactaron los dos primeros aeroplanos provocando la muerte de 2.753 personas. “¡Pam! Fue una explosión tan fuerte que retumbaron los suelos, los edificios, las paredes, parecía que el cielo se nos caía encima…” recordaba Terradillos. 184 personas perdieron la vida cuando el aparato estrelló contra el Pentágono y otras 40 fallecieron en el campo de Pensilvania.
Mientras el mundo entero entraba en pánico, Osama Bin Laden gritaba victoria desde el entramado de cuevas de Tora Bora en Afganistán. “Todos sabíamos que era Al Qaeda”, recalcó. Las cadenas de ámbito nacional dejaron al margen sus parrillas de programación usual para retransmitir el gravísimo atentado que estaba sucediendo en Nueva York. El desconocimiento calaba en los ciudadanos de todos los países. El tono de José refleja el esfuerzo que le supone aún recordar aquel día. “A ninguno de los que estuvimos allí nos gustará recordarlo”, señalaba el familiar. Hoy, 21 años después los recuerdos imborrables se vuelven historia para todos.



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