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Las dos perspectivas del huracán Fiona

  • nereadepaz
  • 27 sept 2022
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 11 dic 2022

El huracán Fiona es el nombre que recibe uno de los ciclones más violentos que se han registrado en la historia de Canadá. Desde el pasado 21 de septiembre los medios de comunicación informan de su evolución. Pero, ¿ habría diferencias a la hora de tomar esta noticia en los medios informativos de hace 40 años?


En primer lugar, la llegada de los medios sociales supuso un antes y un después para la sociedad y el ecosistema informativo. Twitter, Facebook o Instagram son algunas de las redes sociales más relevantes en nuestro día a día. Su alta capacidad de difusión y de alcance las convierte en herramientas decisivas en la opinión pública. Las plataformas de redes sociales son fuentes de comunicación horizontal entre iguales pero también fuentes de difusión vertical de contenidos creados por cualquier usuario. En el caso del huracán Fiona, Twitter cumple tres funciones básicas:


-Crear comunidad (especialmente en el ámbito político informativo), ya que supone un refuerzo para la democracia.

-Difundir contenidos sin intermediarios, algo que favorece la libertad de expresión, dando voz a personas o colectivos que no tienen (tanta) visibilidad por parte de los medios de comunicación.

-Comunicación más sencilla inmediata y desde cualquier parte del mundo.


Los comunicados por parte de los medios, los gobernadores o las figuras públicas relevantes así como la cantidad masiva de opiniones o de testimonios de los afectados, nunca hubiesen tenido la misma propagación hace 40 años. Para acceder a los contenidos relacionados con este suceso simplemente hay que buscar #HuracánFiona, es decir, el símbolo # y el nombre del acontecimiento. En cuanto a la presentación, Twitter jerarquiza los contenidos a través de algoritmos de ordenación. Se puede seleccionar el tema más destacado, el más reciente o bien, las personas o el contenido audiovisual que se desee.


Por otro lado, el huracán Fiona retransmitido en la CNN presenta a la periodista como la propio testigo de los acontecimientos. La figura del periodista en la televisión de años atrás era un mero filtro entre los protagonistas (afectados) y la audiencia. Sin embargo, en la década de los 80 los contenidos eran dirigidos a todo tipo de públicos, desde los más pequeños hasta las edades más adultas y su objetivo principal era hacer reflexionar. Actualmente se busca mucho más la espectacularización, la subjetividad y el despertar las emociones del receptor. Por tanto, el tratamiento de la imagen en CNN es quizá poco cuidadosa y prioriza captar la atención.

Cabe destacar que cuando los años 90 trajeron la competencia, las nuevas antenas y las televisiones privadas y de pago, la segmentación pasó a ser mayormente clara. Además, el contenido puede verse en el momento que se precise desde cualquier dispositivo. A diferencia de hace 40 años, cuando la información se emitía una sola vez y con una duración mucho más extensa.


En el caso de los diarios escritos como por ejemplo ‘El Nuevo Día’, lo principal a resaltar es que también lo tenemos en formato digital con una actualización (casi) constante. En el caso de la presentación de esta noticia podemos observar numerosas imágenes en gran tamaño, títulos y subtítulos llamativos y un cuerpo de noticia rico en variedad. En los años 80 los diarios estaban conformados por mucho texto y pocas imágenes y por supuesto su distribución no era constante y mucho menos inmediata.



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